Por Carlos Camacho Rolong
La estrategia nacional de transición hacia fuentes limpias adelantada por el Gobierno comenzó a mostrar resultados contundentes en el mercado mayorista de electricidad. Durante las últimas semanas, los precios de la bolsa energética registraron una disminución del 42 %, alcanzando su nivel más bajo del año, una cifra que no se veía desde los primeros meses del ciclo hidrológico.
De acuerdo con el balance oficial, esta caída está directamente relacionada con el notable incremento en la participación de energías renovables en la matriz eléctrica. El 90 % de la generación provino de fuentes como la energía solar, la hidráulica y la biomasa, lo que permitió una mayor oferta disponible, estabilidad en la operación del sistema y un alivio considerable en las tarifas que se negocian entre los comercializadores y los generadores.
Expertos del sector destacan que el incremento de la capacidad instalada de proyectos solares y la recuperación de los embalses han sido factores decisivos para desplazar parcialmente a las plantas térmicas —generalmente más costosas— y lograr un mercado más competitivo. Además, subrayan que el comportamiento de la bolsa energética podría mantenerse estable si continúan las condiciones favorables de generación limpia.
Mientras tanto, el Gobierno celebra estos indicadores como señales positivas de que la política de descarbonización y diversificación energética avanza en la dirección correcta, con impactos inmediatos en la economía del país y en la sostenibilidad del sistema eléctrico.