Por Carlos Camacho Rolong
El gobierno venezolano rechazó este lunes las recientes declaraciones del senador estadounidense Marco Rubio, a quien señala de impulsar acusaciones infundadas sobre el llamado “Cartel de los Soles” con el fin de justificar una intervención militar y promover un cambio de régimen en el país.
En un comunicado difundido por la Cancillería, Caracas aseguró que las afirmaciones provenientes de sectores políticos de Estados Unidos forman parte de una “estrategia reiterada de fabricación de enemigos externos”, orientada —según el documento— a “interferir en los asuntos internos de Venezuela y socavar su institucionalidad legítima”.
El pronunciamiento oficial se produjo tras las declaraciones de Rubio, quien volvió a señalar a altos mandos de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB) por presuntos vínculos con el narcotráfico. El gobierno venezolano calificó estos señalamientos como “acusaciones sin sustento, recurrentes y políticamente motivadas”.
La administración venezolana sostuvo que este tipo de discursos en Washington busca generar un clima internacional adverso y preparar terreno para nuevas medidas coercitivas. “No es la primera vez que figuras del poder estadounidense intentan construir un relato que sirva de excusa para la agresión directa contra nuestro país”, señaló el comunicado.
Caracas reiteró que defenderá su soberanía “en todos los espacios multilaterales” y llamó a la comunidad internacional a “rechazar campañas destinadas a legitimar aventuras militares o intervenciones encubiertas bajo el pretexto de la lucha antidroga”.
El gobierno venezolano insistió además en que estas acusaciones forman parte de una agenda “de desestabilización y presión permanente” que busca afectar la estabilidad interna. Por su parte, voceros oficialistas subrayaron que la FANB continuará “firme en su misión constitucional” y ratificaron su lealtad al gobierno.
Aunque Washington no ha respondido oficialmente a las acusaciones de Caracas, el intercambio de señalamientos se suma a un clima de creciente tensión diplomática entre ambos países.