Por Angélica Seña para el portal de noticias CONAVIS
El último rastro del radar sitúa a la aeronave sobre el Catatumbo, una región agreste, montañosa y cargada de historia oscura, donde la geografía complica cualquier operación de rescate y el misterio parece multiplicarse.
Ante la gravedad del hecho, la Fuerza Aérea Colombiana desplegó un helicóptero desde la base de Palanquero, lanzándolo a una búsqueda contrarreloj sobre selvas, montañas y zonas de difícil acceso, mientras el país entero contiene la respiración.
La carrera contra el tiempo
El Grupo de Búsqueda y Rescate Aeronáutico (GRAC) activó todos los protocolos y coordina esfuerzos con autoridades locales y operadores aeroportuarios. Las coordenadas que se revisan apuntan a un corredor crítico entre Hacarí y La Playa de Belén, donde cada minuto que pasa aumenta la incertidumbre.
La empresa Searca, propietaria de la aeronave que operaba bajo modalidad de alquiler para Satena, confirmó que se están verificando datos técnicos y operativos, mientras las familias esperan noticias que aún no llegan.
Un avión hecho para resistir
El Beechcraft 1900 no es una aeronave cualquiera. Es un bimotor turbohélice diseñado precisamente para desafiar terrenos difíciles como los colombianos. Puede volar a 25.000 pies de altura, alcanzar velocidades de 440 kilómetros por hora y mantenerse en el aire por más de seis horas.
Por eso, su desaparición resulta aún más inquietante.
Investigación en marcha
La Aerocivil confirmó que ya se activó un Puesto de Mando Unificado (PMU) y que se encuentra en la fase inicial de recolección de información técnica. El Ministerio de Transporte también fue notificado y participa en la coordinación de la respuesta.
Por ahora, no hay hipótesis oficiales. Solo preguntas flotando en el aire.
Silencio en los cielos
Mientras avanzan las labores de búsqueda, el país mira al cielo con temor. Quince vidas viajaban en ese avión. Quince historias que quedaron suspendidas entre las nubes, en una ruta corta que terminó convertida en un drama aéreo envuelto en misterio.
El Beechcraft 1900 sigue desaparecido.
Y el tiempo, implacable, sigue corriendo.